viernes, 16 de julio de 2010

A orillas del Sena.

Tú, te subiste en aquel autobús, con tu carpeta verde entre las manos, dando suspiros, tejiendo pensamientos, y andares despistados. Te sientas justo delante de mi. Era de noche, quizás, demasiado de noche, pero allí estábamos, tú, yo, y tal vez… unas tres o cuatro almas desalmadas más…

Estás y no estás… Tu mirada perdida se topa de frente con el cristal de la ventana… y tus ojos se encuentran sorprendidos zigzagueando a gran velocidad por el boulevard de Saint-Denis. Desafías las aceras y quienes las poblan, nada más rocen tus pupilas. Trenzas sueños entre las farolas que pasamos de largo. Recorremos juntos la ciudad, bordeándola por toda la orilla del Sena, atravesamos Quay d’Orsay, y tu mirada, distraída y despreocupada, me empieza a causar adicción… Me absorbe tu ausencia, tu indiferencia por el mundo, tu mirada gélida, tus ojos cálidos, y tus piernas… Tus piernas me llevaron de París a Roma, una y otra y otra vez, esa noche de Luna llena… No dejo de preguntarme camino de donde estás, si alguien te acompaña en esos sueños, y si estarías dispuesta a que alguien se perdiera contigo en tu mirada.

Última parada, Montmartre. Colina del Sacré-Coeur, y de artistas bohemios. Observas por el cristal que me levanto de mi asiento, y automáticamente vuelves a tu realidad, sobre una estrella fugaz, brillante, impresionista, del estilo de monet… Te colocas junto a mi, contando los momentos hasta que se abran las puertas… A modo de espejo, a través del cristal te colocas bien el pelo, y te das cuenta de que te miro e irremediablemente me sostienes la mirada, no más de cinco segundos… los necesarios hasta que mi alma de chico impaciente e inconsciente sale a relucir…:


- Désolé, mais j'ai besoin de me sauver ce soir…

3 comentarios:

Alba López dijo...

En los autobuses pasan muchas cosas. Y sobre todo si se pasean por las orillas del Sena.
Besos :)

Natividad dijo...

Irremediablemente te has quedado sumergido en la profundidad de su mirada...
Un instante para ella, una eternidad para ti...
^^

Noviembre dijo...

Solo cinco segundos pero... qué cinco segundos, no?

Un abrazo! :)