domingo, 25 de julio de 2010

BloodMoon

Quiero que sepas que hoy vengo heredero de tu noche, dispuesto a lamer tus heridas, y tus besos, y tu cuello. Que empecemos a vivir de madrugada, en la ciudad más alejada de la luna, que saldré de cacería, te clavaré mis colmillos, te abriré a la vida. Besos de sangre y vodka. Mordiscos y surcos a deshora. Madrugadas envenenadas, y beberte a mares. Trasnocha mi vida, y mis sueños. Recoge la inmortalidad de mi alma, y arma tus dientes. Tienta a la suerte y que el Sol nos sorprenda en tu cama. Derrocha tu calma, que crujan tus huesos, abraza la muerte de mis versos, de mi cuerpo, de mis besos…

Y no es que te baje estrellas, para desayunar deseos… es que cada noche se enredan, una por una, entre los surcos de tu pelo…



(Gracias por tu regalo...)

5 comentarios:

enrojecerse dijo...

waw, las últimas línias son impactantes. estrellas enredades entre pelo, me gusta!

Silvia dijo...

impresionante entradas nos regalas hoy,
cuanta fuerza en unos versos,
espero que el sentimiento le sea fiel a las palabras

besos,

Natividad dijo...

Te has puesto de acuerdo con la luna llena de anoche, ella es quien te susurra las palabras al oído....
Mil gracias, es preciosa!!!
Dejaré que un ángel peine mi pelo al anochecer...

Alba López dijo...

Es totalmente PERFECTO, me encanta. Una de tus entradas que más me gusta:)
Besazos!

Jo March dijo...

La luna llena ha debido ser testigo, una vez más, de una noche perfecta.
Apasionadas palabras las de hoy.
Besitos.